Tengo una irrefrenable manía persecutoria contra mí misma. Que me quiero mutilar, que me quiero adornar más, que me quiero dejar como estoy; que quiero verme como en el pasado o avanzar en el futuro. Cambio de idea cada día, me miro en el espejo y me reconozco a ratos. Yo y mi locura desordenada de intentar combinar en un solo aspecto todo lo que está dentro de mi cabeza. A veces reboso optimismo, otras, como ahora, me parece imposible. Y me quiero mutilar, me quiero adornar más, me quiero dejar como estoy; quiero retroceder al pasado o avanzar en el futuro.
Deberían quitarme de la vista todos los objetos cortantes, porque cualquier día en lugar de recortarme el pelo o tirar de las pulseras y lanzarlas contra la pared, me saco un ojo para reflejar en mi cara una maldita metáfora.
viernes, 20 de febrero de 2009
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2 comentarios:
O.O Wow. Gustoume...
Veño traerche a unha Lu que o outro día entrou en trance cunha canción que nunca escoitara pero que era a canción da súa vida.
Pásate polo meu blog. Teño un bico pra ti. :)
Aínda que non foras ti, porque é imposible! ;)
Hola hermana gata.
Como siempre, me es muy fácil reconorme en tus escritos.
Ahora me acuerdo del otro día, que ibamos a cruzar hacia la biblioteca y no sé que pasó que dijimos la misma cosa a la vez.
O de las largas charlas en el sofá, que son geniales. Sobre todo cuando no me puedo dormir y tú estás en el messenger hasta tarde.
Un saludo de David
Pd: Me he hecho este blogspot hace poco (y ya no escribo en otro sitio) porque aquí no hay límite de un escrito al día, ni de espacio, y puedo colocar videos... y bueno, porque tú ya sabes que necesito un cambio de aires cada poco rato.
Pero sigo a mi aire, eso siempre.
Nada significa nada nunca.
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